Una iniciativa de solidaridad frente a la crisis del coronavirus

iniciativa solidaria. Producto local

Este estado de alarma está siendo una de las peores experiencias de nuestras vidas. Sin embargo, nos ha recordado  que la solidaridad, la generosidad y la unión son claves para resistir.  Es un momento ideal para cambiar nuestros valores y poner en práctica iniciativas de solidaridad. Se dice que de las malas experiencias se aprende y que quizás, estos aprendizajes se pueden convertir en los más significativos de nuestras vidas. 

Pero la crisis no ha acabado. Debemos de seguir unidos remando en la misma dirección. Además de continuar con la extrema precaución de no infectarnos ni de contagiar a los demás, nos toca ser solidarios para reactivar la economía de nuestro país.

Una iniciativa de solidaridad para combatir la crisis tras el coronavirus.

Hace unos días, recibí un whatasap que decía:

“Nos dicen que caeremos en una crisis muy profunda. Depende de nosotros que salgamos de ella rápidamente, o no. Pero hay una forma sencilla de acelerar el proceso.Todo consiste en consumir sólo productos españoles y potenciar la economía española al 100%. Podemos saber que consumimos productos españoles mirando el código de barras. El de España empieza en 84…….. Consumamos sólo lo español. Compremos coches españoles, electrodomésticos y alimentos españoles etc. Igual que hemos aplaudido cada tarde, ahora nos toca levantar el país con este simple gesto de consumir lo nuestro. Algo tan sencillo bajará la tasa de paro porque si consumimos productos españoles las empresas venderán más y necesitarán más mano de obra”.

Estoy totalmente de acuerdo con este mensaje. De hecho, uno de mis mayores deseos es concienciar sobre el consumo responsable y sostenible reduciendo la desigualdad social.

Impulsar el negocio local, las pymes españolas y al sector primario. Una acción solidaria puede cambiar el mundo. Ahora nos necesitan más que nunca.

Un ejemplo de solidaridad  durante este estado de alarma, han sido los agricultores. A pesar de que previo al estado de alarma nuestros agricultores estaban protestando por su situación, han trabajado duro estos meses para que no nos faltara de nada en nuestra mesa. Y no sólo eso, han colaborado desinteresadamente en tareas de desinfección. Creo que ahora nos toca a nosotros ser el ejemplo.

El mensaje también nos dice que para consumir productos españoles debemos de fijarnos en el código de barras. Me gustaría hacer un inciso sobre esto. Un código de barras que empiece por “84” nos dice que es de origen español pero no nos está diciendo que sea “un producto español”.

El etiquetado español debe de ser más claro.  Debemos de contribuir a levantar la economía española con esta iniciativa solidaria.

El número “84” indica que ese número ha sido otorgado por una empresa española. Pero esto no significa que el producto sea español ni que la empresa que lo comercializa sea española. Es verdad que la mayoría de productos españoles llevan asignado cómo primer dígito el número 84 porque han adquirido ese número en una empresa española. Sin embargo, no podemos decir que el 100% de productos que llevan asignado el “84” sean españoles. Yo os recomiendo que leáis la etiqueta minuciosamente.

Hasta el día de hoy los productos que están obligados a indicar el país de origen según el Reglamento (UE) 1169/2011 son los productos primarios: carne de vacuno y productos a base de carne de vacuno, carne fresca de cerdo, ovino, caprino y aves de corral, miel, frutas y hortalizas, pescado, aceite de oliva y aquellos casos en los que la omisión de la indicación de origen pudiera suponer un engaño al consumidor.
A principios de Enero de 2019 se sumó la leche y los productos lácteos con el Real Decreto 1181/2018 a los productos obligados.
Además, desde el día 1 de Abril de 2020 se debe de aplicar el Reglamento de Ejecución (UE) 2018/775, que fija las modalidades de aplicación para estas disposiciones.

En relación a todos los alimentos, la legislación indica que cuando se mencione su país de origen o lugar de procedencia y no sea el mismo que el ingrediente primario del producto, debe indicarse el origen de este ingrediente. Al menos, indicar que el ingrediente primario es distinto.

La conclusión de todo esto es que hay muchas lagunas en el etiquetado de los productos con los que nos alimentamos. A la vista está que los españoles no podemos identificar con claridad el origen o procedencia de cada producto que consumimos. Debemos exigir que esta información se nos facilite de una forma clara y sencilla.

Aun así, nada nos va impedir a contribuir con esta iniciativa solidaria y ayudar a nuestra comunidad.

Productos frescos, comercio local y leer detenidamente la información del etiquetado de los productos.

La solución que os propongo es que nuestra cesta de la compra esté compuesta principalmente de alimentos frescos. Productos dónde podamos distinguir fácilmente su procedencia y que además, son indispensables para llevar una dieta sana y equilibrada. Consumir productos y servicios españoles en pequeños comercios y leer detenidamente el etiquetado del resto de productos.

Un pequeño gesto puede cambiar el mundo. Comienza compartiendo esta publicación. Entre todos podemos conseguirlo. #iniciativasolidaria

“Ningún acto de bondad por pequeño que sea, es desperdiciado”ESOPO

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